Editorial Comentarios

Malecón 2000

La hora de la patria había llegado.

1820.- Después del paso dado por los patriotas quiteños el 10 de agosto de 1809, era imposible contener el fermento revolucionario que bullía en el alma de los patriotas guayaquileños y de quienes sin haber nacido en este suelo, estaban convencidos de que la hora de la emancipación andaba cerca.

Antecedentes
Apoyados en la discreción de sus mujeres, los revolu- cionarios se reunían clan- destinamente para estudiar la mejor forma de dar el golpe, hasta que tres oficiales del  «Numancia», expulsados del Perú por sus ideas  subversivas, que iban de paso a Venezuela, su tierra natal,  al hacer escala 

 

en   este    puerto,   prendieron la  chispa  del  gran  incendio.
El mayor Miguel Letamendi y los capitanes León de Febres Cordero y Luis Urdaneta, se pusieron en contacto con el teniente coronel Gregorio Escobedo, segundo jefe del batallón Granaderos  de Reserva, para planificar el golpe militar, mientras Villamil y Antepara, actuaban como coordinadores entre los militares y civiles guayaquileños dispuestos a luchar por la independencia.


La ciudad  tenía alrededor de 13.500 habitantes y 1.50O hombres integrando la guarnición de la plaza, muchos de los cuales, también deseaban el cambio. De manera que no había tiempo que perder.

Continua

Crónica

Siglo XXIX La aurora gloriosa se aproxima
Olmedo y Rocafuerte destacan en las Cortes de Cádiz

La hora de la patria había llegado
La hora de la emancipación andaba cerca

La provincia libre traza el rumbo de su historia
El padre de la Patria

La Goleta Alcance
Embarcación mercante

 Nuestros Símbolos
La Bandera y sus Escudos

Nuestra Primera Constitución 
Aprobado por el Colegio Electoral de la Provincia

Las madres de la Patria 
Mujeres guayaquileñas desempeñaron un rol trascendental

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