Editorial Comentarios

Malecón 2000

Piratas ingleses nos invadieron y saquearon a su antojo.

Ciudad invadida y saqueada


Dejando tres rehenes a bordo,
Boza Soliz volvió a tierra escoltado por veinte hombres para informar de lo pactado inconsultamente. Reunió a los vecinos más importantes pidiéndo- les su aporte, pero como no fue posible completar la cantidad en el plazo estipulado, los corsarios desembar- caron y en cinco días de pillaje, bajo la complicidad del vil corregidor (que sólo les pidió respeto para sus bienes), incendiaron un sector, y registrando casa por casa, recabaron 60.000 pesos en joyas, platería y dinero de los vecinos;  230 sacos de harina, arroz y otros granos, 15 jarras de aceite  y  160  de diversos licores, 150 bultos de merca- derías diversas,200 fusi- les y algunas cosas  más.

No satisfechos con lo obtenido, desentablaron las iglesias y conventos, para revolver las sepulturas supo- niendo encontrar más alhajas y valores. Luego anduvieron escandalizando por las calles hasta que se enteraron de que poco tiempo antes de su llegada, una peste había causado terrible mortandad y te- miendo el contagio a través de las sepulturas que habían profanado, se fueron a Puná a esperar el dinero del rescate, el mismo que debido al pillaje no alcanzó sino a 31.500 pesos.  Atacados por un extraño mal, muchos filibusteros están enfermos y otros han muerto en la isla.




Guayaquil ha quedado destruida una vez más, pero sus hijos se encargarán de levantarla.

Anotaciones de Rogers.

Según el diario del pirata, este puerto tenía como una milla y media y media de largo; alrededor de 2.000 habitantes  y unas 400 a 500 casas de buena madera, localizadas a uno y el otro lado del puente, siendo algunas de ellas muy altas, También anota la existencia de casas pobres de bambú (caña guadúa) y techo pajizo.
La  ciudad  contaba  con  cinco

iglesias: la de Santiago con siete y la de San Agustín con un órgano y otras tre más,  de dicadas a San Francisco, Santo Domingo y San Ignacio. Todas estaban adornadas con altares, trabajos tallados, pintura, etc.

Sólo una calle regular a lo largo de la ribera del río hasta el puente, dede allí a lo largo de la Ciudad Vieja (*).

* Calle de la orilla que con el tiempo se convertirá en Malecón..

Crónica

Siglo XVIII  trae buenas perspectivas.
Guayaquileños optimistas y dispuestos a progresar

Franciscanos promovieron el desorden.
El desacato de los curitas dio origen a la formación de la "calle ancha"

Fuego bautizó a Ciudad Nueva.
Se perdieron 130 casas y el Colegio de la Compañía de Jesús

Puente de 200 luces unirá ambos sectores.
El gran puente que unirá a la Ciudad Vieja con la Nueva

Piratas ingleses nos invadieron y saquearon a su antojo.
La codicia de los piratas no respetó ni siquiera la condición de nuestras damas

Arribaron miembros de la Misión Geodésica.
Marinos españoles realizarán ttrabajos de investigación

Les impresionan nuestras balsas
Nuestros aborígenes se transportaban en balsas de veleras

Y una prenda original
El "faldellín" fue una moda colonial, creada por las mujeres guayaquileñasil

Busqueda

        Buscar por: