| Rogers, Dover y Courtney,asesorados
por Dampier hicieron
de las suyas.
Corregidor Boza Soliz
pactó con los piratas
y prácticamente les
entregó la ciudad .
Guayaquil permaneció
cinco días en poder de los filibusteros
que saquearon
casa por casa.
El jueves 2 de mayo de 1709 *, víspera de la fiesta de la Cruz,
quedará
marcado
como otra de las fechas
de ingrata recordación
para la dramática historia
de este puerto.
* G. Pino Roca y J.
Estrada Ycaza coinciden en esta fecha. |
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1709.-
Eran las dos de la madrugada, cuando la flotilla de corsarios
capitaneados por el inglés Woodes Rogers con William Dampier como
piloto asesor y conocedor de nuestras costas, junto a sus compañeros
de fechorías Thomas Dover y Stephen Courtney, y con un numeroso
contingente de desalmados de procedencia inglesa (en su mayoría),
francesa, holandesa y hasta unos cuantos catalanes, buen armamento y
abundantes muni- ciones, fondearon sus naves en
la rada y observando luces en la ciudad imaginaron
que los vecinos estarían en alerta, por lo que
urdieron el plan de presentarse como negreros y apenas clareó,
enviaron sus emisarios a tierra, con el
objeto de proponer venta de esclavos al corregidor.
Corregidor se finge engañado
Custodiaba la plaza Jerónimo de |
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Boza Soliz y Pacheco “indo- lente,
irresoluto y apocado”, quien según nuestros investi- gadores
desde el 20 de abril tenía
noticias de la presencia de los piratas en el golfo y
no dio el menor paso para enfrentar al enemigo.
En actitud cobarde, fingió desconocer las intenciones de los extraños
visitantes y en vez de cumplir su deber, acometiéndolos con las
armas se trasladó al navío principal, permaneciendo casi todo el día
en conversaciones imprudentes con los piratas, quienes pudieron
deducir que el vecindario se hallaba desprevenido y desarmado, ante
lo cual, descubriendo sus verdaderos propósitos, amenazaron al
pusilánime sujeto con saquear e incendiar la ciudad si no se les
entregaban 40.000 pesos en oro. |