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Malecón 2000

Siglo XVIII trae buenas perspectivas.

1741 Guayaquil según el plano de Don Dionisio de Alsedo y Herrera.

Llenos de esa admirable entereza que jamás los abandona, los habitantes de Guayaquil inician el siglo XVIII con la esperanza de alejar sus sufrimientos.  Pese a los incontables avatares, continúan dando ejemplo de superviviencia, y viéndolos trabajar tan entusiasta y afanosamente, tenemos la impresión  de que el cambio de centuria les ha inyectado nuevos bríos.  Ciudad Nueva ha dejado de ser un proyecto y a ojos propios y extraños se presenta como una hermosa realidad.  Mientras tanto los escombros de Ciudad Vieja se van sustituyendo por nuevas edificaciones y la comunicación entre ambos sectores es fluidaLa economía sigue basada la explotación    de   recursos

naturales, especialmente las maderas que se exportan  a  otros puertos del Pacífico y satisfacen necesidades del Astillero, que es un elemento fundamental del desarrollo económico, al cual se suman la agricultura de productos tropicales (principalmente el cacao) y la ganadería.  El comercio y la actividad portuaria van en ascenso y, atraídos por las fuentes de trabajo, han llegado muchos inmigrantes del interior, con lo que el número de pobladores está aumentando notablemente.

El Cabildo ha regulado la ocupación de los terrenos, pero  tal como van las cosas,  está visto que mantener el orden en esta ciudad no será tarea sencilla.

Crónica

Siglo XVIII  trae buenas perspectivas.
Guayaquileños optimistas y dispuestos a progresar

Franciscanos promovieron el desorden.
El desacato de los curitas dio origen a la formación de la "calle ancha"

Fuego bautizó a Ciudad Nueva.
Se perdieron 130 casas y el Colegio de la Compañía de Jesús

Puente de 200 luces unirá ambos sectores.
El gran puente que unirá a la Ciudad Vieja con la Nueva

Piratas ingleses nos invadieron y saquearon a su antojo.
La codicia de los piratas no respetó ni siquiera la condición de nuestras damas

Arribaron miembros de la Misión Geodésica.
Marinos españoles realizarán ttrabajos de investigación

Les impresionan nuestras balsas
Nuestros aborígenes se transportaban en balsas de veleras

Y una prenda original
El "faldellín" fue una moda colonial, creada por las mujeres guayaquileñasil

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